Historias de Plutarco

Ya desde la antigüedad se preocupaban por las apariencias y una vieja historia explicada por Plutarco, sacerdote e intérprete del famosísimo Oráculo de Delfos y nacido en el lejano año 50 de nuestra era, ha llegado hasta nuestros días como un proverbio: “NO BASTA QUE LA MUJER DEL CÉSAR SEA HONESTA…TAMBIÉN TIENE QUE PARECERLO.

Resulta que un patricio romano llamado Pulcro (los romanos tenían nombres muy sugerentes), estaba enamorado de Pompeya (nombre predestinado a que le cayera una encima), a la sazón segunda mujer de Julio César.
Como no podía acercarse a ella sin levantar sospechas se disfrazó de músico en una fiesta a la que sólo podían asistir mujeres. Al ser descubierto fue condenado por engaño y sacrilegio.
Ahora Plutarco acudiría a un reality show y sería una estrella.

Julio César, aunque no pudo probar la infidelidad de su mujer, debía sospechar algo pues dijo aquello tan pomposo de: “ … la mujer del César … “ , todo esto traducido del latín según el bueno de Plutarco.

Plutarco explica que Pulcro fue finalmente perdonado, pues Julio César no pudo aportar ninguna prueba de sus intenciones y Pompeya recibía el primer divorcio de la historia tras público repudio por parte de Julio César.

Aparentemente todo fue un montaje de sus adversarios políticos que creyeron que de esa forma minarían el favor de sus seguidores. Julio César no dudo en sacrificar el matrimonio con su fiel Pompeya para así mantener el cargo.

Plutarco, que no fue enviado a galeras por escribir la historia gracias a que vivió unos 100 años después de los hechos, siguió interpretando a las Pitonisas y escribiendo sobre ética. Sus escritos han llegado hasta nosotros con plena vigencia pese a sus casi 2.000 años. Creo que Plutarco no interpretaba nada y sólo se iba de copas con las Pitonisas pues para saber que podía pasar sólo necesitaba conocer un poco de las miserias humanas.

Nosotros como no podemos pedir el divorcio de nadie nos contentamos con reírnos del papelón de Julio César, imaginarnos a Pulcro vestido como una Venus y a Plutarco diciéndole a su mujer que se iba a ver a las Pitonisas.

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12 thoughts on “Historias de Plutarco

  1. Rasputin 24 agosto 2010 / 2:16 pm

    Tengo claro a quien te refieres con Plutarco, estoy seguro de quien es la bella Pompeya, conozco a las Pitonisas y este verano me he bañado en las playas de Delfos pero,

    ¿Quién es Julio César?

  2. Casper 24 agosto 2010 / 5:10 pm

    Julio Cesar también tenia nombre premonitorio, ¿no?.

    Por cierto Hal, pregúntale al Oráculo de Delfos si Julio César le pasó una pensión a Pompeya o si ni le pidió perdón.

  3. Anónimo 24 agosto 2010 / 11:04 pm

    Nada nuevo ??????

  4. Anónimo 25 agosto 2010 / 7:31 am

    Y todo esto para que es.
    No tiene gracia y te haces el listo. Esto no es beisbol. Como no podes hablar de copas y ligas tienes que hablar de historias.
    Y esto no lo publiques como lo demas que enviado.

  5. Plutarco 25 agosto 2010 / 10:53 am

    Julio, ha llamado Pompeya que vuelvas a casa que ya se han ido los periodistas.
    De paso te pasas por casa de Pulcro y le pagas lo que le debes por el numerito del otro día.
    Y no te olvides del paraguas que las pitonisas dicen que lloverá.

  6. anonimo 25 agosto 2010 / 9:20 pm

    cuidado con las lenguas de Esopo.
    Tan buenas como tan malas.

  7. Jas 26 agosto 2010 / 11:38 am

    Felicidades por el tema.

    Para mi una de las fábulas de Esopo más interesante es la del Escarabajo y el Aguila.

    Estaba una liebre siendo perseguida por un águila, y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo, suplicándole que le salvara. Le pidió el escarabajo al águila que perdonara a su amiga. Pero el águila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.
    Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.
    Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus. Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiró por tierra los huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.

    Moraleja: Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.

    Que nadie se de aludido sólo participo por gusto.

  8. Anónimo 26 agosto 2010 / 2:04 pm

    Este deporte esta muerto solo da para hablar de tonterias.
    Ya vale de marear la perdiz, si se quiere criticar hacerlo poniendo los nombres y no que si un escarabajo, Julio cesar o el monstruo del lago nes.

      • Anónimo 26 agosto 2010 / 7:55 pm

        De lo que quejo es que no des nombres y vengas con in directas

      • Anónimo 11 septiembre 2010 / 8:22 pm

        ahi va el tema aunque no fui el del comentario original: “Un equipo de Beisbol no consiste en tener siempre buenas cartas sino saber jugar bien con las que tiene”

    • Anónimo 3 septiembre 2010 / 12:48 pm

      Para ti serán tonterías, para los demás es un divertimento y una manera de criticar sin perder las formas, sólo se da por aludido el que se lo merece. El que no sea culpable de nada nada debe temer.

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